viernes, 13 de enero de 2012





One minute was enough, Tyler said, a person had to work hard for it, but a minute of perfection was worth the effort. A moment was the most you could ever expect for perfection.


Fight Club - Chuck Palahniuk.

martes, 10 de enero de 2012




Íbamos caminando por las calles de la ciudad, calles silenciosas de domingo, todos en alegre algabaría. Mis padres estaban tras de mí, a unos pasos, pero eso no impidió que buscara su contacto y sus besos, que saltara a su brazos y dejara que hiciera más fácil para la mí la ascensión en aquellas calles en cuesta.

No había nadie a parte de nosotros: mis padres, sus padres.

-Una de las propuestas que deberían hacerse en política este año -dijo la madre, con esa voz que oculataba la prepotencia con argumentos lógicos y bien formados- es que los animales pudieran votar.

Mi mirada cayó, inevitablemente, en su perro, chucho que recordaba bastante a un labrador pero que era mucho más desgarbado, con el pelo largo y rizado. La madre tiraba de la correa roja con vehemencia mientras hablaba, y la cabezota del animal se enredaba entre sus piernas.

-Me refiero a los animales de compañía, naturalmente -prosiguió- aquellos que han vivido bajo el raciocinio humano toda su vida. Son un elemento más de la estructura familiar, como los hermanos o los hijos... entonces, ¿por qué negarles un derecho tan básico como el del voto? Estoy segura además de que cumplirían bien su papel y podemos confiar en ellos, como ya hacemos en otros aspectos de la vida diaria. Es probable que se vean influenciados por las ideas políticas de la familia a la que pertenecen, pero eso no es motivo para dudar de su inteligencia a la hora de apostar por el candidato adecuado, aquel que defienda sus intereses, por ejemplo. Sí, eso es -se dijo así misma satisfecha, siempre por delante de nosotros y el animal lamiéndole las pantorrilas desnudas, liberadas en unos pantalones cortos de verano.

No me sorprendió mucho su comentario.

Ya había oído que necesitaban hacer reformas en el partido.

lunes, 9 de enero de 2012



Me gusta este vídeo y me gusta la letra. Tan irónica y a la vez interesante... En fin, Lilly Allen, con su delicioso acento británico muy facilmente comprensible nos hace llegar un mensaje que debe interpretarse en los dos sentidos. ¿Qué os sugiere la letra? ¿Os sentís identificados con el estado mental que ella sugiere, y del modo en que enfoca la idea de "el miedo"?

Dejo aquí la mencionada letra en inglés, que creo que es como mejor se entiende:

I want to be rich and I want lots of money
I don’t care about clever I don’t care about funny
I want loads of clothes and fuck loads of diamonds
I heard people die while they are trying to find them

And I’ll take my clothes off and it will be shameless
Cause everyone knows that’s how you get famous
I’ll look at the sun and I’ll look in the mirror
I’m on the right track yeah I’m on to a winner

[Chorus]
I don’t know what’s right and what’s real anymore
I don’t know how I’m meant to feel anymore
When do you think it will all become clear?
‘Cause I’m being taken over by the fear

Life’s about film stars and less about mothers
It’s all about fast cars and cussing each other
But it doesn’t matter cause I’m packing plastic
and that’s what makes my life so fucking fantastic

And I am a weapon of massive consumption
And its not my fault it’s how I’m programmed to function
I’ll look at the sun and I’ll look in the mirror
I’m on the right track yeah we're on to a winner

[Chorus]
I don’t know what’s right and what’s real anymore
I don’t know how I’m meant to feel anymore
When do you think it will all become clear?
‘Cause I’m being taken over by the fear

[Bridge]
Forget about guns and forget ammunition
Cause I’m killing them all on my own little mission
Now I’m not a saint but I’m not a sinner
Now everything's cool as long as I’m gettin thinner

[Chorus]
I don’t know what’s right and what’s real anymore
I don’t know how I’m meant to feel anymore
When do you think it will all become clear?
‘Cause I’m being taken over by the fear

viernes, 6 de enero de 2012



Por lo general, no suelo dirigir mis entradas de una manera demasiado evidente hacia los posibles lectores, pero esta ha de ser así, dejad que os explique por qué.

No sé hasta que punto me conocéis, leéis lo que escribo (textos puramente subjetivos la mayoría) o lo que os empuja a pasaros por aquí. Pero, igualmente, me veo en la necesidad de confesaros un secreto: me gusta escribir. Ya sé que nunca os lo hubiérais imaginado (es lo que tiene esto del internet... por mucho que creáis que conocéis aunque sea una parte de mí ,desengañáos, todo son máscaras). Sé que decir que te gusta escribir es a veces bastante obvio o no muy original. A diferencia de las otras artes, (pintura, cine, escultura...) en nuestra sociedad actual todos sabemos poner una letra detrás de otra para enlazar palabras. Aunque no todo el mundo, naturalmente, logra imprimir en dichos caracteres la fuerza que impulsa el tallo de al crecer y mueve el alma... pero esto es otra historia. Yo estoy hablando de mis gustos, no de sus posibles efectos.

Escribir. Cuando escribo todo es perfecto. Cuando escribo, me siento realizada, en comunión con todo el universo. ¿Os suena muy New Age? Pues vale. No tengo otra manera de expresar lo inexpresable, así que os tendréis que conformar. Escribir no es realizar mis sueños, o emular aquello que deseo. Escribir es ser el canal de una fuente que se derrama con fuerza, es navegar por mundos que hace momentos no sabía ni que existían. Navegar a la deriva pero sintiéndome dichosa, pues hay una luz interna que siempre encuentra caminos, yo misma soy el faro. Escribo sin saber por qué; personajes y situaciones se manifiestan sin que yo se lo haya pedido. Puede que le dedique trabajo a las tramas o busque documentación, pero os aseguro que lo verdaderamente maravilloso del proceso es aquellos retazos misteriosos que proceden del mundo de lo invisible...

Hay muchos placeres en la vida, tantos como sufrimientos. Sin embargo, escribir es algo inherente a mi persona, una cualidad que esta siempre presente. Puede haber sequías (tan temidas, sí) pero al final es un caudal que siempre fluye. Para escribir no necesito nada ni nadie (bueno, sí, un ordenador o papel y lápiz) y por eso, aun cuando las cosas van mal, esta fuerza creativa me mantiene siempre a flote. Porque es para lo que he nacido. Porque es mi función en esta vida, aunque muchos de vosotros empecéis a reíros nerviosamente al escucharme hablar así, en plan épico. Porque si no escribo, si no me expreso de una manera artística (y en este caso las palabras son mi método predilecto) me voy para el otro lado. Al de la locura. Porque tanta energía concentrada es inogovernable.

Cuando comencé a escribir este blog, hace un par de días, no sabía muy bien a donde me dirigía. Hasta ahora, lo he venido usando para dos cosas: para canalizar pensamientos o ideas o bien para hablar de arte y cultura. Sin embargo, hace también un par de días, tuve una revelación. Podría usar este blog para compartir el fruto de mis placeres. Os seré sincera: para mí la diversión esta en el proceso, una vez terminado, el texto escrito no tiene mucho valor. (Soy una mala madre, lo sé...) Pero ya que yo también leo cosas de otra gente que me hacen estremecerme, imaginar, en definitiva, vivir, ¿por qué no iba yo a ofrecer lo que a veces siento que puede ser también de otros?

Alguien habrá visto que en este blog tengo colgados algunos cuentos e incluso una novela corta que escribí hace poco, todos ellos proyectos rápidos, pero no por ellos menos divertidos. Y ese alguien notará también que, dentro de poco, todos ellos van a desaparecer. No es que de repente se me hayan quitado las ganas de compartirlos, es que deseo hacerlo, por primera vez, conscientemente. Así que voy a editarlos, corregirlos... en fin, arreglar y vestir bien a mis niños para que estén lo más adorables posible antes de que volváis a verlos. Porque yo tengo una educación inglesa, queridas, queridos, y dejar mi arte abocetada y sucia a vuestra vista es simplemente in-ad-mi-si-ble. Como si fueráis a visitarme a mi casa y os recibiera en bragas, vamos.

Y así empezaré a abrirme de una manera en la que antes ni hubiera soñado hacer, con nuevos proyectos, historias y personajes por compartir, por presentar. Este camino es la primera vez que lo recorro: no tengo ni idea de cuánto va a durar, la calidad del terreno o del color de sus cielos nocturnos... pero qué queréis que os diga. Me encanta viajar. Y siempre estoy ansiosa por emprender una nueva odisea.

Per aspera ad astra

http://www.youtube.com/watch?v=GTkzyyv0DuA&feature=endscreen&NR=1

jueves, 5 de enero de 2012



Mi madre esperó a que nos hubiéramos alejado varios metros de la casa. Era una de esas calles semi desiertas, donde solo aparecen aquí y allá las puertas traseras de los locales: cubos de basura, gatos callejeros bebiendo de tetabriks sucios y bolas de polvo.

-Tengo que decírtelo -anunció muy seria. Su voz no auguraba nada bueno. Tras una pausa que no era si no un intensificador del drama que estábamos a punto de vivir, continuó-. Anoche escuché todo lo que hablabas por el skype.

Me detuve. Por un instanté mi cerebro intentó atisbar la conversación que había durado casi tres horas, detalles de comentarios aquí y allá. Pero enseguida me di cuenta de que lo mejor era olvidar lo que allí se había hablado, a altas horas de la madrugada.

Por mi salud cardiaca, y eso.

martes, 3 de enero de 2012



Si los que lloran están solos, yo ahora soy la única habitante del mundo. Y camino, desolada, por parajes invernles. El cielo es de un color pesado y polvoriento, se confunde con la nieve. Los árboles desnudos tiritan a merced de un viento infernal, y sus ramas son como garras apuntando hacia el cielo, por qué, o por qué sentimos como si no fuera a regresar la primavera.

Las semillas duermen por mil años bajo una capa de escarcha tan dura como la desilusión. Y el único sonido posible es el ulular de un vendaval que no tiene nada de armónico. El frío, anestesiante, aniquila cualquier tipo de sensación, y cualquier otro sonido se pierde para siempre entre los copos de nieve.

Se puede caminar, torpemente, por ese paraje desierto, pero no es aconsejable. La ausencia de horizonte, de una izquierda o derecha, hace inútil la orientación y por consiguiente la esperanza de alcanzar un objetivo. Creo que lo mejor es sentarse, aguardar estoicamente la congelación y rezar por que la siguiente vida sea mejor.

domingo, 1 de enero de 2012




Cuando lloras, estás sola. Cuando ríes, toda la existencia celebra contigo.