miércoles, 29 de diciembre de 2010
"En cuanto a Pasionaria, es una flor que siempre me ha atraído y horrorizado a la vez. Es una flor diferente a cualquier otra y, encima, tiene una simbología religiosa relacionada con sus diferentes partes, de ahí su nombre. En todo caso es bella y repulsiva a la vez y me recuerda tiempos pasados. Hay mucho de autobiográfico en la historia, aunque yo no era tan pringado ni me acosaba ningún matón ni ningún grupo de amigos. Lo que sí me ocurrió un verano, durante una larga enfermedad (qué raro en mí) fue que descubrí que en el pueblo de mi abuela, donde pasaba las vacaciones, descubrí que no tenía amigos de verdad. Por un lado es muy duro, pero es algo que conviene saber cuanto antes."
REVELACIÓN.
sábado, 25 de diciembre de 2010
Estábamos en pleno diciembre. En un arrebato de amor filial me se abrazó a mí y me besó en la mejilla.
-¡Qué fría está! -exclamó, entre risas-. ¡Es como besar a un muerto...!
viernes, 24 de diciembre de 2010
Trato de esconderme tras una máscara: cada paso ha sido cuidadosamente calculado, cada movimiento exhibe una fría elegancia, las emociones fingidas son como flores de plástico en un jarrón junto a la ventana: no saben beber del sol pero nunca se marchitan.
Pero me confieso incapaz. Mi temor a los lugares cerrados, aquellos de los que no puedo escapar, es más fuerte. Y la máscara amenaza con quemar mi piel, me impide respirar y ahoga mi voz.
Me la arranco, cojo una bocanada de aire fresco, sonrío, y centro mis esperanzas en lo único que me queda:
mi buena suerte.
lunes, 20 de diciembre de 2010
RIVERSIDE - Agnes Obel.
Down by the river by the boats
Where everybody goes to be alone
Where you wont see any rising sun
Down to the river we will run.
Río abajo, en barco
Dónde todos van para estar solos
Dónde no verás ningún amanecer
Corramos río abajo.
When by the water we drink to the dregs
Look at the stones on the river bed
I can tell from your eyes
You've never been by the riverside
Cuándo bebemos de los posos del agua
Miras las piedras en lecho del río
Puedo decirlo por tus ojos
Nunca has estado a la orilla del río.
Oh my God I see how everything is torn in the river deep
And I don't know why I go the way
Down by the riverside
Oh, Dios mío, veo como todo se transforma en las profundidades del río
Y ya no sé ni por qué he de seguir esta senda
Caminando a la orilla del río.
Down by the water the riverbed
Somebody calls you somebody says
swim with the current and float away
Down by the river everyday
Bajo el agua, el lecho del río.
Alguien te llama, alguien te dice
Nada con la corriente y déjate llevar
Río abajo cada día…
When that old river runs pass your eyes
To wash off the dirt on the riverside
Go to the water so very near
The river will be your eyes and ears
Cuando ese viejo río pase de largo ante tus ojos
Y se limpie la suciedad de sus orillas
Ve hacia el agua, está muy cerca
El río será tus ojos y tu oído.
I walk to the borders on my own
To fall in the water just like a stone
Chilled to the marrow in them bones
Why do I go here all alone
Camino sola por la orilla
Para caer en el agua como una piedra,
Helada en lo más profundo de sus huesos.
Por qué voy allí sola…
Oh my God I see how everything is torn in the river deep
And I don't know why I go the way
Down by the riverside
Oh, Dios mío, veo como todo se transforma en las profundidades del río
Y ya no sé porqué he de seguir esta senda
Caminando a la orilla del río.
Una nueva canción para mi piano. Simplemente la adoro. Anell, está va en parte por ti, siguiendo la tradición. ;)
domingo, 19 de diciembre de 2010
La saludé, hacía tanto tiempo que no la veía, tanto. Al abrazarla, sentí su perfume: seco, áspero, pero con una nota de dulzura si sabías esperar un poco más; su cabello lacio y brillante, la línea de un verde profundo en sus ojos. Y fue al abrazarla, sí, cuando noté aquello, una pequeña presión que nos separaba, que me impedía acercarme a ella tanto como habría querido.
Me separé, agachó la cabeza; el vestido de terciopelo rojo claro que llevaba estaba ceñido al pecho y disimulaba el bulto en su vientre.
Pero cosas como esas se sienten, siempre se sienten.
Sonrío. Y de repente me di cuenta que el paso del tiempo no había podido mermar esos ojos altivos, esa silueta pequeña pero deliciosa. Los años no sólo habían sido benévolos si no que, a estas alturas, la había convertido en un nuevo campo reverdecido, un inmenso campo de caléndulas cerradas que esperaban su momento para entregar todo su embriagador perfume al sol.
Esta es una entrada para los que lo tuvieron todo en la vida y ni si quiera supieron apreciarlo.
Para los que siempre tuvieron un hogar, dejadme hablaros de viejas casas llenas de humedades, agujeros negros y mohosos, en un barrio donde nunca sale el sol, en un país dónde no puedes comprender ni nadie entenderte cuando hables.
Para los que tuvieron unos padres que siempre les consintieron todo, dejadme hablaros de lo que es crecer sin televisión ni ordenador, ni cosas de esas, pero ser feliz igualmente escribiendo historias, creando mundos. Dejadme hablaros del dolor, de la separación, de la enfermedad, de la soledad.
De sentirse solo y aislado, joder, de no tener a nadie. Para acto seguido descubrir que con sólo un alma se puede seguir adelante.
¿Sabéis lo que eso eso?
Sabéis lo que es luchar por vivir, lo que es tener ganas de esconderse debajo de la cama para siempre jamás, pero tragar con fuerza y seguir adelante y salir al mundo. Y sonreír. Y disfrutar, mientras susurras quedamente esto también pasará, esto también pasará.
Y amar. Y darlo todo en un suspiro, volar cuando alguien te necesita, ir siempre más allá, no conformarse con lo que se supone que tienes que saber. Y admirarse ante los demás, y aprender de todos. Porque siempre tienen una historia que contarte, ¿sabéis...?
¿Y vosotros me habláis de traición? ¿Vosotros os atrevéis a hablarme de dolor?
No sabéis lo que es la vida. Y cuando la sintáis de verdad, quizá ni si quiera seáis capaces de soportar su fuerza.
Yo he visto cosas que no veréis jamás.
Yo he sentido cosas quizá ni experimentaréis.
Yo he bajado al infierno.
jueves, 16 de diciembre de 2010
El tiempo pasa.
Hoy he conocido a la hermana, y la verdad, he decidido que, bajo esa capa de maquillaje, pearcings y ropa de yo-sí-qué-voy-en-contra-de-todo, es decididamente guapa. Mucho más guapa que ella. Ser un barco sin rumbo le sienta pero que muy bien.
No puedo evitarlo. Sé que tal vez me sobrepase, pero es que son tan interesantes... me encantaría que me contaran toda su vida, todas las cosas, pequeños recuerdos, sensaciones... todo. Y yo haría un historia. Extraña, normalmente original, quién sabe lo que saldría de ahí. Nuevos mundos y nuevas perspectivas. Extravagancia... ¿Tal vez hastío de todo? O poco común de una manera insulsa.
¿Descubrir el alma a otro vale la inmortalidad?
Decídmelo vosotros.
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